Durante la inspección del sitio, expertos criminalistas confirmaron el hallazgo del cadáver de Sarmiento en el patio.
Lo que inició como la desaparición de un trabajador de la azucarera El Palmar el pasado viernes 24 de abril, terminó revelando una trama de traición y sangre que ha conmocionado a la población de San Mateo, en el estado Aragua.
La trampa del compadre
La víctima, identificada como Carlos Javier Sarmiento Berrio, acudió a una vivienda en la calle Cedeño bajo el engaño de su propio compadre, quien le solicitó ayuda para revisar un vehículo. Sin embargo, el motivo real era una supuesta venganza pasional.
Cegado por la sospecha de una infidelidad entre su esposa y Sarmiento, el victimario lo ejecutó a sangre fría. Para ocultar el rastro del crimen, cavó una fosa en el patio de su residencia y sepultó el cuerpo, esperando que el secreto quedara bajo tierra.
El rastro digital: El error del asesino
A pesar de la frialdad del acto, la ambición del victimario fue su perdición. Mientras los familiares de la víctima lo buscaban desesperadamente, el homicida comenzó a utilizar la tarjeta de débito de Sarmiento para realizar diversas compras.
Este movimiento bancario generó un rastro digital que permitió a las comisiones mixtas del Cicpc y el CONAS rastrear su ubicación exacta, cerca del Grupo Escolar “Presidente Medina Angarita”.
Desenlace en enfrentamiento
La tarde de este lunes 27 de abril, las autoridades cercaron la vivienda. Al verse acorralado por los funcionarios, el sujeto prefirió el enfrentamiento antes que la entrega. Tras un intercambio de disparos con las fuerzas de seguridad, el agresor resultó abatido.
Durante la inspección del sitio, expertos criminalistas confirmaron el hallazgo del cadáver de Sarmiento en el patio. Actualmente, las investigaciones continúan para determinar si el victimario contó con cómplices para la ejecución del crimen o el ocultamiento del cuerpo.
El Regional- Relámpago Zuliano.













