Esta extracción se suma a los esfuerzos globales de la NNSA, que desde 1996 ha logrado retirar más de 7.350 kilogramos de material nuclear de decenas de países.
En una operación logística de alta precisión y trascendencia internacional, el Departamento de Energía de los Estados Unidos confirmó el retiro seguro de 13,5 kilogramos de uranio altamente enriquecido que se encontraban en el reactor de investigación RV-1 en Venezuela. La maniobra, ejecutada bajo estrictos protocolos de seguridad, marca un hito en la cooperación técnica y la reducción de riesgos nucleares en la región.
El material, que permanecía como excedente desde 1991 tras el cese de operaciones del reactor, fue trasladado por tierra a lo largo de 160 kilómetros hasta un puerto nacional, desde donde zarpó hacia suelo estadounidense, arribando a su destino a comienzos de este mes de mayo.
Eficiencia bajo la Administración Trump
La operación fue liderada por la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) y se enmarca en el plan estratégico de tres fases para Venezuela impulsado por el presidente Donald Trump y el senador Marco Rubio. El proceso experimentó una aceleración crítica tras la visita oficial del secretario de Energía, Chris Wright, el pasado mes de febrero.
«Gracias al liderazgo del presidente Trump, los equipos completaron en meses lo que normalmente habría tomado años», declaró Brandon Williams, administrador de la NNSA, resaltando la celeridad con la que se manejó este activo sensible.
Cooperación y Destino del Material
El éxito del traslado fue posible gracias a la articulación entre diversos organismos internacionales y entes nacionales:
-Colaboración directa del Reino Unido y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
-Coordinación con las autoridades venezolanas para garantizar el tránsito seguro por las vías terrestres.
-El uranio será procesado en la instalación Savannah River Site, donde se transformará en uranio de bajo enriquecimiento para alimentar el programa nuclear civil de los Estados Unidos.
Un Mundo más Seguro
Esta extracción se suma a los esfuerzos globales de la NNSA, que desde 1996 ha logrado retirar más de 7.350 kilogramos de material nuclear de decenas de países. Con esta acción, se elimina cualquier riesgo asociado a la permanencia de este tipo de hidrocarburos nucleares en instalaciones no operativas, reafirmando el compromiso de las potencias y organismos multilaterales con la seguridad y la no proliferación en el continente americano.
EVTV Miami- Relámpago Zuliano.














