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En un duelo electrizante disputado en Atlanta, la Albiceleste demostró su carácter de campeona al revertir un marcador adverso en el último suspiro, dejando fuera a un Egipto que soñó con la sorpresa hasta el final.
El camino de Argentina en la Copa del Mundo 2026 sigue adelante, aunque no sin antes escribir una página de drama puro en los octavos de final. Ante un Egipto aguerrido y tácticamente disciplinado, el conjunto argentino se vio contra las cuerdas durante gran parte del encuentro, logrando finalmente una victoria por 3-2 que los instala entre los ocho mejores equipos del torneo.
El guion del sufrimiento
El partido en Atlanta comenzó bajo dominio egipcio. Yasser Ibrahim sorprendió a propios y extraños abriendo el marcador apenas al minuto 15, un golpe del que Argentina tardó en recuperarse. Pese al control territorial de la Albiceleste, el orden defensivo de los africanos fue una muralla que pareció tocar el cielo cuando, al minuto 67, Mostafa Mohamed amplió la ventaja para Egipto, poniendo el 2-0 y dejando al cuadro sudamericano al borde del abismo.
La reacción de la jerarquía
Cuando todo parecía sentenciado, emergió la casta argentina. La reacción comenzó al minuto 79 con el cabezazo de Cristian «Cuti» Romero, que recortó distancias y encendió la mecha. Solo cuatro minutos después, en el 83′, apareció el capitán, Lionel Messi, para igualar las acciones y desatar la euforia en las gradas.
El clímax llegó en el tiempo de descuento (90+3′), cuando Julián Álvarez aprovechó una incursión ofensiva para marcar el gol definitivo, completando una remontada épica que dejó a la selección egipcia sin capacidad de respuesta.
El equipo de Scaloni completó 591 pases con una efectividad del 91%, demostrando una claridad técnica superior frente a los 323 pases (83%) de su rival.
La insistencia argentina quedó clara en sus 17 disparos totales, con siete a portería, frente a los apenas dos intentos de los egipcios bajo los tres palos.
Un dato curioso que resalta la caballerosidad del choque es que Argentina finalizó el partido sin recibir una sola tarjeta amarilla, mientras que Egipto recibió dos amonestaciones en su intento por contener el vendaval ofensivo sudamericano.
Con este resultado, Argentina avanza hacia los cuartos de final, manteniendo intacto su sueño mundialista, mientras que Egipto se despide con la frente en alto tras haber sido un dignísimo rival que puso al límite la capacidad de reacción del conjunto albiceleste.
FIFA-Relámpago Zuliano.














