La Fiscalía de la Audiencia Nacional de España ha dado el primer paso formal en el caso contra el cantante Julio Iglesias, al acordar la toma de declaraciones a dos mujeres que lo denunciaron el pasado 5 de enero. Las denunciantes —una exempleada doméstica y una fisioterapeuta— han sido admitidas bajo la figura de testigos protegidas para resguardar su integridad e identidad.
La acusación, impulsada por la organización Women’s Link, es grave: señala la presunta comisión de delitos de agresión sexual, acoso, lesiones y trata de seres humanos con fines de trabajo forzado. Los hechos habrían ocurrido en las residencias del artista en República Dominicana y Bahamas, pero la justicia española evalúa su competencia debido a la nacionalidad del intérprete y a la falta de investigaciones abiertas en el Caribe.
Puntos clave del proceso:
Seguridad: Se ha solicitado una orden de alejamiento que impida cualquier contacto entre Iglesias y las víctimas.
Metodología: Las declaraciones se realizarán vía videoconferencia, ya que ninguna de las mujeres reside en España.
Marco Legal: La Fiscalía realiza comprobaciones para confirmar que los hechos también sean punibles en Dominicana y Bahamas, requisito indispensable para que España asuma el juicio.
Mientras el Ministerio Público estudia los indicios de delito, el equipo legal de las víctimas califica el proceso como un «caso estratégico» para combatir el abuso de poder y la servidumbre. El artista, por su parte, enfrenta uno de los escenarios judiciales más complejos de su carrera en su propio país de origen.
Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografía: Agencias













