La gestión saliente deja una lección aprendida: ganar la presidencia no es suficiente si el Congreso no acompaña.
Este domingo, Colombia se detiene para una jornada electoral que va más allá de renovar curules. La elección de los nuevos integrantes del Senado y la Cámara de Representantes (2026-2030) será el termómetro definitivo para medir las fuerzas de cara a las presidenciales del 31 de mayo y, sobre todo, para determinar qué tanto margen de maniobra tendrá el próximo inquilino de la Casa de Nariño.
Con un país polarizado y un Gobierno de Gustavo Petro que ha tenido una relación «tortuosa» con el Legislativo, la conformación de este nuevo Congreso es la pieza que falta para entender el futuro de la gobernabilidad en el país.
Las fuerzas en disputa: Entre la continuidad y el giro
La pelea por las mayorías tiene dos protagonistas claros en los extremos, pero un «centro» impredecible:
Pacto Histórico: El partido oficialista busca blindar el legado de Petro y servir de plataforma para la candidatura de Iván Cepeda.
Centro Democrático: Liderado por el expresidente Álvaro Uribe, quien busca retornar al Senado para consolidar la oposición y catapultar al abogado Abelardo de la Espriella.
Los Partidos Tradicionales: El Liberal, Conservador, La U y Cambio Radical siguen siendo los «fieles de la balanza». Según expertos como Yann Basset, su fragmentación hace que cualquier lectura previa sea un rompecabezas.
¿Cómo queda integrado el nuevo Congreso?
El sistema electoral colombiano reserva espacios estratégicos para quienes queden en el camino hacia la presidencia:
Senado 103, 102 se eligen este domingo; el 103 es para el segundo más votado a la Presidencia.
Cámara 183, 182 se eligen este domingo; el 183 es para el compañero de fórmula del segundo presidencial.
El fin de la «cortesía» para Comunes
Una de las grandes incógnitas de la jornada es el destino del Partido Comunes (ex-FARC). Tras ocho años gozando de 10 curules asignadas por el Acuerdo de Paz de 2016, este beneficio llega a su fin.
Para no desaparecer del mapa político y mantener su personería jurídica, el partido debe alcanzar hoy el umbral de votos por cuenta propia. Ante su escaso apoyo popular, se han aliado con Fuerza Ciudadana, llevando a Sandra Ramírez (viuda de «Tirofijo») como ficha principal. Para los analistas, si Comunes no logra representación, el mensaje para futuros procesos de paz sería desalentador.
La sombra de la «era Petro»
La gestión saliente deja una lección aprendida: ganar la presidencia no es suficiente si el Congreso no acompaña. Las reformas sociales de Petro se estancaron por su incapacidad de mantener alianzas con los sectores tradicionales. Expertos vaticinan que, independientemente de quién gane en mayo, la relación Ejecutivo-Legislativo será menos explosiva que en el cuatrienio actual, apostando por un retorno a la negociación política más clásica.
El Regional del Zulia-Relámpago Zuliano.













