En el marco de la conmemoración de la Batalla de Carabobo, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, reconoció el resultado electoral en Colombia y propuso una nueva etapa de hermandad basada en el respeto soberano.
Durante los actos oficiales por el 205° aniversario de la Batalla de Carabobo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, envió un mensaje de apertura hacia el gobierno recién electo de Colombia, encabezado por Abelardo De la Espriella. El pronunciamiento marca una postura oficial de reconocimiento a la voluntad soberana expresada en las urnas por el pueblo colombiano.
Un llamado a superar el pasado
Rodríguez enfatizó que el interés de Venezuela es dejar atrás las tensiones que marcaron periodos anteriores. «Nosotros reconocemos la voluntad soberana del pueblo de Colombia, felicitamos ese proceso electoral y decimos: demos un paso adelante, no miremos atrás», expresó durante su intervención.
La mandataria hizo referencia a las dificultades diplomáticas pasadas, señalando que el uso de territorios para acciones de agresión solo derivó en el fracaso para ambas naciones. En este sentido, instó a los nuevos liderazgos de ambos países a evitar la repetición de conflictos que, a su juicio, solo han afectado la unidad histórica y sanguínea que comparten ambos pueblos.
Hacia una agenda de cooperación
El mensaje central de la presidenta encargada giró en torno a la normalización de los vínculos diplomáticos:
Respeto mutuo: La base fundamental para cualquier avance, según Rodríguez, es el reconocimiento de la soberanía de cada país.
Cooperación bilateral: Se apuesta por una relación de trabajo conjunto que beneficie a ambas poblaciones, distanciándose de la confrontación ideológica.
Amistad histórica: Resaltó la hermandad que une a Venezuela y Colombia, calificándola como un lazo indisoluble que debe prevalecer sobre las diferencias políticas coyunturales.
«Ratificamos nuestra fe en relaciones de respeto, de cooperación y amistad como corresponde entre pueblos hermanos», afirmó Rodríguez, reafirmando el compromiso del Estado venezolano con el fortalecimiento de la estabilidad en la frontera y el diálogo diplomático.
Este gesto diplomático ocurre en un día de alta carga simbólica para la nación venezolana, subrayando la importancia que el Ejecutivo le otorga a la reconstrucción de una relación armónica con su vecino país bajo el nuevo mandato de De la Espriella. La expectativa ahora se traslada a la posibilidad de mesas de trabajo y encuentros diplomáticos que permitan materializar este llamado a la colaboración.
Globovisión-Relámpago Zuliano.















