Los reyes Felipe VI y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, abrieron las puertas del palacio para homenajear a La Roja tras conquistar su segunda Copa del Mundo en territorio norteamericano.
El brillo de la segunda estrella mundialista ya ilumina Madrid. Tras aterrizar en suelo español portando el ansiado trofeo conquistado frente a Argentina, la selección nacional de fútbol se trasladó este lunes 20 de julio directamente al Palacio de la Zarzuela, donde fue recibida con honores por la Familia Real en un ambiente de absoluta festividad.
Recepción oficial y orgullo nacional
Encabezada por el Rey Felipe VI, la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía —junto al presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán—, la comitiva real saludó uno a uno a los futbolistas, integrantes del cuerpo técnico y personal de apoyo del combinado nacional, culminando el acto con la tradicional fotografía oficial mostrando las camisetas del equipo junto a la Copa del Mundo.
Durante su discurso de bienvenida, el monarca destacó el calado histórico del título obtenido en el torneo de 2026:
“Lleváis para siempre esas dos estrellas que tanto brillan para toda España, pero sois todo un conjunto estelar y legendario para la historia de nuestro fútbol y el deporte español. Cuando juega nuestra selección jugamos todos, cuando habéis ganado lo habéis hecho para toda España. Ha sido un privilegio y un disfrute para nosotros veros jugar la final y poder celebrar con vosotros ese momento de alzar la copa”, expresó el Rey Felipe VI.
De la Moncloa a la mítica marea de Cibeles
Tras el protocolo institucional en la Zarzuela, la agenda de los campeones continuó con una visita oficial al Palacio de la Moncloa para reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Posteriormente, el plantel abordó un autobús descubierto para iniciar un masivo recorrido por las principales arterias viales de Madrid, un desfile triunfal diseñado para fundir a los jugadores con su afición y culminar la celebración en el epicentro histórico de las grandes gestas deportivas: la emblemática Plaza de Cibeles.
Agencias-Relámpago Zuliano.
















