Advertisement

El Titilar nocturno de Bella Vista revela las dos caras de la Navidad Maracaibera

«Navidad que vuelve, tradición del año. Unos van alegres y otros van llorando. Hay quien tiene todo, todo lo que quiere. Y sus navidades siempre son alegres. Hay otros muy pobres que no tienen nada. Son los que prefieren que nunca llegarán.»

La emblemática Avenida Bella Vista de Maracaibo se ha vestido de gala. A lo largo de sus más de 30 cuadras, el ya tradicional titilar de su encendido navideño irradia un esplendor que, por más de dos décadas, anuncia la llegada de la Navidad a la ciudad del sol amada. Sin embargo, detrás del brillo de las luces, se esconde la dualidad emocional de sus habitantes.

La popular avenida se convierte, año tras año, en un punto de encuentro para los maracaiberos, quienes acuden a admirar los adornos colocados por los entes encargados. Pero esta afluencia de gente trae consigo una amalgama de sentimientos que reflejan la cruda realidad, tal como lo expresa la popular canción:

«Navidad que vuelve, tradición del año. Unos van alegres y otros van llorando. Hay quien tiene todo, todo lo que quiere. Y sus navidades siempre son alegres. Hay otros muy pobres que no tienen nada. Son los que prefieren que nunca llegarán.»

Alegría Contenida y Tristeza Escondida

El encendido de Bella Vista actúa como un prisma que refleja las diferentes circunstancias de la vida:

Los Alegres: Muchos visitantes se acercan al lugar con una alegría que les brota por los poros, pues la luz de la avenida les indica que la Navidad ha llegado, considerándola la tradición más hermosa del año. Para ellos, las luces son sinónimo de prosperidad y celebración familiar.

Los Melancólicos: Por otro lado, la llegada de la época despierta una profunda tristeza en otros. Estos maracaiberos habrían preferido que la Navidad no llegara, conscientes de que sus celebraciones no serán alegres debido a circunstancias personales, ausencias o carencias económicas que les recuerdan la desigualdad.

Pero sin importar si el corazón está lleno de alegría o melancolía, los maracaiberos se congregan en Bella Vista. Acuden en busca de respirar un ambiente distinto, de sumergirse en la atmósfera festiva que ofrece el recorrido de la popular avenida, aunque sea por un instante, buscando consuelo o reafirmando la esperanza en medio del esplendor luminoso.

Texto y Fotos: Luis Molero.