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Imprudencia Fatal en el Táchira: Dos jóvenes chefs mueren en choque, y no hay detenidos 10 días después

La muerte de Jesús y Víctor ha dejado al restaurante Koko Sushi en un cierre temporal, y a dos familias a la espera de que la ley actúe contra la imprudencia vial.

La irresponsabilidad al volante segó de manera abrupta los sueños de Jesús Guillén (19) y Víctor Hernández (36) en el estado Táchira. Han transcurrido diez días desde que ambos jóvenes chefs fueron embestidos en la autopista San Cristóbal–La Fría, y hasta la fecha, no hay ningún detenido por el lamentable hecho.

La comunidad, amigos, y sus compañeros del restaurante Koko Sushi en Táriba se encuentran conmocionados mientras claman por justicia.

El Trágico Fin de una Jornada Laboral

El jueves 4 de diciembre transcurría como un día normal en Koko Sushi, donde Víctor Hernández se desempeñaba como chef y Jesús Guillén como ayudante de cocina. Según relató Karly, dueña del local, ambos salieron poco antes de las 11 de la noche, después de cerrar más temprano de lo habitual.

Jesús, quien residía en Caneyes, acostumbraba a «hacerle la carrera» a Víctor hasta La Guayana.

«Se llevaron el uniforme nuevo que debían estrenar al día siguiente y así nos despedimos. Jamás pensé en la tragedia que estaba por ocurrir,» lamentó Karly.

Esa noche, cerca de las 11:00 p.m., la tragedia se materializó en la autopista, a la altura del parque 12 de febrero. La motocicleta Ek Express, color negro, en la que se desplazaban Jesús y Víctor, colisionó con una camioneta 4×4 modelo Jeep, color blanco.

Jesús Alejandro Guillén Gómez, el conductor de la moto de 19 años, falleció en el lugar. Su acompañante, Víctor Iraseth Hernández Zapata, de 36 años, fue trasladado al Hospital Central de San Cristóbal con politraumatismos, donde lamentablemente murió horas después.

El Doloroso Clamor de las Familias

El hecho ha generado indignación en la comunidad tachirense al revelarse que la camioneta circulaba presuntamente en contravía, a alta velocidad y era conducida por un menor de edad.

Las vidas truncadas estaban llenas de planes:

Jesús Guillén (19 años): Recién graduado de chef, tranquilo, emprendedor y con planes de migrar a España a finales de enero de 2026. Su madre, Francia Gómez, lo recuerda como un muchacho «con una alegría muy especial» que trabajaba arduamente para ayudar en casa.

Víctor Hernández (36 años): Descrito por su jefa Karly como un «artista en la cocina», hombre centrado, hogareño y que estaba próximo a casarse. Karly asegura que es «alguien irreemplazable» en su cocina.

Diez días después, las familias de ambos jóvenes claman por que se haga justicia, pues «no hay un detenido por el caso» y el conductor sigue libre. Las investigaciones avanzan, pero hasta ahora no se ha determinado ninguna responsabilidad penal.

La muerte de Jesús y Víctor ha dejado al restaurante Koko Sushi en un cierre temporal, y a dos familias a la espera de que la ley actúe contra la imprudencia vial.

Con Informacion de Notiprimicia.